Las piedras son portadoras de poderosas energías y significados. Es por eso que cuidarlas adecuadamente no solo preservan su belleza física, sino que también, te asegurás que sus propiedades energéticas permanezcan intactas. Al estar limpias y libres de daños, permitimos que su energía fluya libremente, potenciando así su capacidad para influir positivamente en nuestro bienestar emocional, espiritual y físico.
Acá te dejamos algunos tips para que tengas en cuenta:
¿Cuándo limpiar tus cristales?
- Apenas los recibís y antes de usarlos.
- Cuando sentís que lo tenés que hacer, hacelo! Es clave seguir tu intuición.
- Cuando los veas opacos.
¿Cómo limpiarlos?
Podés elegir la opción que más te resuene, aunque, también, es conveniente tener en cuenta que sea una alternativa acorde a tus cristales.
- Agua: colocá el cristal bajo el chorro de agua corriente. Atención!!! Hay muchas piedras que son hidrofóbicas y el agua les hace mal. Por regla general todas las piedras que terminan en ITA lo son. Por ejemplo, pirita, malaquita, selenita... Yo no te recomiendo este método si no estás completamente seguro de que tu piedra se pueda mojar o consultalo previamente.
- Sahumado: encendé un ramillete o sahumerio de salvia, palo santo o incienso y pasa la piedra por el humo. Este es un método seguro para todo tipo de cristales.
- Tierra: dejá tus cristales en una maceta o en el jardín durante varias horas para que la energía de la tierra los limpie.
- Sonido: utilizá cuencos tibetanos o diapasones para limpiar el cristal con sus vibraciones de sonido.
- Reiki.
- Otras piedras: colocá los cristales que se desean limpiar en contacto directo con estos cristales "limpiadores", como una selenita o un cuarzo cristal. Recomendamos guardarlos en una bolsita.
¡Ahora ya podemos activarlos!
- Tomalos con tus manos, cerrá los ojos y pediles lo que necesitás que el cristal haga. Las noches de luna llena la energía es más abundante por lo que es ideal para intencionar nuestras piedras.
¿Cómo cuido mis accesorios?
- Limpiarlos con un paño para joyas o franela común. Si los metales se ponen amarillos, podés limpiarlos con bicarbonato o pasta de dientes.
- Ponerse el accesorio luego de aplicarse y estar seco, los cosméticos, cremas o perfumes.
- Evitar que entre en contacto con productos químicos y en caso que suceda, secarlos rápidamente con un paño, servilleta de papel o franela y dejar secar (no secar al sol).
- No se recomienda dormir con los accesorios (por un lado, para preservar los engarces, se aflojen los broches, evitar que se enrosquen o corten las cadenas; y por el otro lado, evitar llevar energías densas al lugar de tu descanso y darle un respiro a esas piedras que concentran demasiada energía y no permitirán que tengas un verdadero descanso).
- No dejarlos en el baño cuando se va a bañar (por la humedad del vapor).
- Evitar hacer deporte con tus accesorios para evitar que se rompan o golpeen.
- Recomendamos guardar los accesorios por separado, en bolsa de tela, cajita, evitando que cuando no se utiliza este alejado del sol o la humedad.
